Odisea en el servicio de mujeres.

El viernes por la noche fui a una fiesta con unos amigos. En un momento dado me entraron ganas de utilizar el servicio, así que me dirigí hacia ellos.
Al llegar me encontré con que la cola se alargaba por fuera del baño, y el baño era espacioso por dentro. También observé a algunas que echándole un poco de cara se colaron en el servicio de caballeros. Aunque es bastante normal ver estas situaciones, lo raro es que los chicos no las echaran. Una vez que pude acceder al baño de señoras, me posicioné junto a la puerta dejándola cerrada.
Allí encontré a una compañera de clase que me explicó porque había tanta cola y es que resulta que uno de los baños estaba atascado y corría peligro de desbordarse. Según lo que pude escuchar había un objeto sin identificar flotando en ese revuelto de líquidos desechables humanos.
Un par de minutos después entró una chica que casi me provoca una conmoción cerebral al abrir la puerta de golpe de no ser porque coloqué mis manos a tiempo de frenar el impacto. La chica preocupada por si había golpeado a alguien pidió disculpas y yo la tranquilicé asegurándola que me encontraba perfectamente. La chica que estaba enfrente de mí me miró y las dos sonreímos.
Había una chica que estaba bastante alegre y que por lo visto estaba estudiando aquí pero procedía de Zaragoza, que se dedicó a hacer una encuesta a todas las que allí estábamos sobre si habíamos visitado su ciudad y que nos parecía. Yo la hice una persona feliz al contestarla que si había estado y que me molaba. Algunas personas son simples de complacer. Pero el comentario le hice en serio. Si he estado y si me gustó.
Mi compañera de clase y sus dos amigas decidieron que ya llevaban mucho tiempo esperando y se fueron, supongo que a otro local. Quizá fuesen a la calle. No serian las primeras.
Cinco minutos después empecé a comentar con la chica que estaba delante de mí que porque tardaría tanto la que estaba dentro, porque yo por lo menos no había notado movimiento y unas chicas nos dijeron que se habían metido cinco en el baño que funcionaba. Mi cara fue un poema, me asome un poco al baño atascado y calculé que era un servicio para tres personas con capacidad de movimiento reducida, no me quise imaginar como entrarían cinco. Imitando a spiderman supongo. A los quince minutos y después de varios golpes en la puerta como aviso, por fin salieron en tropel. Todas las que estábamos en el baño nos miramos aliviadas.
Entraron un par de chicas más con las que estuve hablando, la cola iba ya más rápido. Bueno todo lo rápido que puede ir siendo un baño de mujeres. Cuando estaba a punto de ser mi turno, entró la amiga con la que había venido y dijo con cara de sorprendida “¿todavía sigues aquí?” pregunta obvia donde las haya, pero había que hacerla. Yo la contesté con un encogimiento de hombros y una breve versión de las contorsionistas.
Llegó mi turno y a los 20 segundos de haber entrado alguien llamo a la puerta y oí como una de las chicas con las que había estado hablando fuera decía: “no golpees que acaba de entrar “y así pararon los golpes. Salí, le dije a mi amiga que ahora la veía y me fui hacia la pista de baile.
Así que chicas, debemos apoyarnos. Solo nosotras comprendemos estas odiseas que se forman en los servicios de señoras los viernes y sábados por la noche.
Chicos: espero que esto sirva para que nos comprendáis mejor y para que se derrumbe ese mito de las mujeres tienen que ir juntas al baño. Las únicas que entraron juntas fueron las cinco que se habían escapado del circo, el resto entramos solas y algunas incluso fuimos solas al baño, sin ninguna amiga.


2 Comments:
Si que pasan cosas en los aseos... Precisamente me contó mi cuñada ayer, q una vez en una discoteca estaba meando muy feliz cuando escucha fuera a una mu betica, charni buscaruinas q discutia con la otra sevillista... Mi cuña sevillista tb cuando salio le pregunto la betica con mala leshe: y tu de q equipo eres? y mi cuñada: del betis por suepuesto y se fue co vidaa su casa...
5:18 p. m.
Prefiero hacer cola que chapotear en baldosas con un líquido entre marron y amarillo a la altura del tobillo, sortear dos cuerpos tumbados en coma etílico y encontrarme dentro del water una cucaracha que me dice hola con su manita y me guiña un ojo como diciendo : a ver si me aciertas!
8:58 p. m.
Publicar un comentario
<< Home