Abrazar la vida eterna
Esto es una colaboración especial entre Blad, Mamba, Shari y yo. Espero que lo disfruteis.Vivo por él desde el día que lo conocí, sé lo que es y creo que él sabe que yo lo miro desde este rincón, esperando a que salga de su callejón... a pesar de mi condición de mortal, de presa para los de su misma especie, lo amo.
Me debato entre entregarme a él durante el resto de la eternidad o vivir el tiempo que me ha sido otorgado.
Siento mi cuerpo débil, noto escaparse la vida en mí... Vuelvo a mi casa, en mi habitación le esperaré, dejaré la ventana abierta y lo invitaré a pasar.
Como cada noche sale en busca de sus presas, pero siempre se detiene en mi ventana. Lo siento llegar, se cuela en mi habitación, suavemente me acaricia y noto que detiene su ansia, inundando sus ojos de deseo incontenible mientras mi pecho late con furia ante su indecisión. Las dudas me asaltan, ¿ esta indeciso porque me quiere o esta indeciso porque solo soy una más en su larga lista?
Pero como siempre, cada noche se retira dejándome con mi sufrimiento y pena de que quizás no volver a verlo. Como cada noche mi ventana seguirá abierta hasta el día que se decida a darme el soplo de vida que el posee. Lo único que lamentaré antes de mi último suspiro será que, en esta, mi última noche no le haya confesado la verdad, que mañana no encontrará mi ventana abierta.
Cierro mis ojos y lo noto, entra en silencio, se detiene un instante, observa sus manos mientras mis ojos reflejan un rayo de esperanza. Se vuelve hacia mí con esa mirada inyectada en sangre... Siento pánico pero también una irresistible sensación de alivio. Su boca se abre mostrando terribles colmillos sedientos de mi sangre, de mi vida.
Debo quitar el miedo de mi rostro pues no me hará suya y esta noche es la ultima en la puede hacerme de su especie. Es la ultima noche para la esperanza de una vida inmortal junto a él. No es la vida inmortal lo que quiero.... Es mi amor por él lo que me hace querer ser su compañera de condena.
Me mira… Hay lagrimas en mis ojos, no son de pena él lo sabe. Quita el pelo de mi cuello, me susurra que si de verdad quiero esa vida. No, no quiero esa vida... Quiero vivir a su lado.
Y con noble gesto hunde sus colmillos en mi piel, haciéndome ver el infierno al que me condena, pero mis pensamientos solo están fijos en la vida eterna junto a mi amor, mi verdugo en esta vida de sufrimientos. Ojala este instante sea eterno, ojala sus manos nunca dejaran de acariciar mi pelo como ahora. Mi juicio me abandona junto con mi sangre, que ya forma parte de él. Siento el calor de mi sangre por mi cuello. Tengo frío que penetra en mi cuerpo poco a poco. Su cara se vuelve borrosa ante mi mirada, mis sentidos se duermen, mis extremidades se entumecen, me siento débil, con pocas fuerzas para seguir aferrándome a la vida…mis manos sueltan las sabanas que antes agarrara, como mi alma a este cuerpo cuya vida se apaga.
La inconsciencia de la muerte me lleva, los sentidos se apagan al paso devastador de la muerte, justo cuando mi alma se iba, cuando la parca venia a por mi, algo tiró de ella y sentí un calor en el pecho que quemaba mi garganta, haciéndome respirar como un recién nacido en un mundo misterioso y lúgubre. El sabor de la sangre acariciaba mi paladar, abrí mis ojos, que chocaron contra los suyos, y entonces comprendí....
Me había liberado, por fin podía ser suya. Sin ataduras, sin temores. Solos él y yo y la eternidad. Y aun en el paso del tiempo, lento y tedioso para la mayoría de mis congéneres, el y yo estamos todavía recordando la pasión del primer beso, la pasión que tras 100 años de vagar por el mundo a su lado no ha dejado de encenderse cada anochecer.


1 Comments:
Yo no he colaborado juer ya me hubera gustao escrbir tan bien como estos tolis
1:12 a. m.
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